En momentos de cambios, como los que atravesamos continuamente, es importante que podamos establecer un buen balance emocional de modo que nuestra productividad no se vea afectada, pero de igual magnitud nuestra salud física, psicológica y emocional. Es por esta razón que, en el Programa de Empleabilidad y Carreras además de ofrecerles adiestramientos a los participantes, en destrezas técnicas, también les instruimos a reconocer cuando existen elevados niveles de estrés y cómo gestionarlos adecuadamente. Hoy, deseamos compartir algunas de estas recomendaciones con ustedes nuestra familia de corazón naranja, ya que el estrés puede ser tan común como el café en la oficina.
Es importante reconocer las señales que emite nuestro cuerpo, como lo son los síntomas físicos como: dolores de cabeza, problemas digestivos, alteraciones del sueño y disminución del sistema inmunológico. En el ámbito psicológico, puede provocar ansiedad, irritabilidad, depresión y agotamiento emocional, culminando en muchos casos en el síndrome de burnout o desgaste profesional. En términos de productividad, el impacto es igualmente significativo. Los empleados estresados tienen mayor dificultad para concentrarse, toman decisiones menos acertadas y cometen más errores. Su creatividad se ve agotada y su capacidad para resolver problemas disminuye considerablemente. Esto se traduce en ausentismo laboral, rotación de personal y un clima organizacional deteriorado que afecta los resultados generales de la organización.
¿Puedes sentirte identificado/a con algunos de estos síntomas? A continuación, compartimos, cinco estrategias efectivas para gestionar el estrés laboral.
¿Cómo te sientes hoy?
¡Es momento de pausar, y evaluar estrategias!
Pero recuerda, estas estrategias no son soluciones instantáneas, sino prácticas que deben incorporarse gradualmente a nuestra rutina diaria. La clave está en la consistencia. Ahora, te invitamos a que empieces practicando: ¡Respira hondo y sonríe! Recuerda que cada no, te acerca más a un sí.